Milo «eMbedded system for Indoor LOcation»

Actualmente, existen numerosas propuestas para el posicionamiento geográfico de nodos de red (i. e. usuarios de la misma). La mayor parte de ellos condicionan su uso a escenarios de exterior, donde las condiciones de propagación radio son más favorables. GPS engloba probablemente a la familia más conocida dentro de éste ámbito, puesto que proporciona unas prestaciones adecuadas para la mayor parte de usuarios bajo el manto de un posicionamiento global. Sin embargo, las prestaciones de GPS se ven seriamente mermadas en escenarios en los que no existe visibilidad directa con la red de satélites NAVSTAR (v. g. urban-canyons, interiores, etc.). Esta merma se plasma habitualmente en una reducción de la precisión que puede llegar hasta la nula provisión de posicionamiento. Se han propuesto una amplia serie de técnicas para aumentar la sensibilidad de GPS en entornos de interior (basadas en A-GPS e I-GPS) y permitir de esta forma su operativa en este tipo de escenarios. Pese ello, ninguna de las propuestas actuales permite igualar las prestaciones de GPS en escenarios de interior.

A la imposibilidad de usar GPS en interiores se une el hecho de que los usuarios de servicios de localización en este tipo de entornos son más exigente con las prestaciones esperadas (típicamente 1-2 metros de error promedio).De esta forma, se ha constatado la necesidad de desarrollar técnicas de localización específicas para entornos de interior. Las primeras propuestas en este sentido se centraron en sacar provecho de las redes de telefonía móvil celular ya desplegadas, debido a su amplia cobertura y disponibilidad. Pese estas bondades, este tipo de soluciones no parecen ser capaces de alcanzar el nivel de prestaciones establecido por GPS (v. g. OTDOA, empleada en redes 3G, proporciona errores de posicionamiento medios del orden de 50 a 100 metros). De estos resultados se deduce que las técnicas de localización indoor deberán apoyarse necesariamente en redes inalámbricas de ámbito más local, sean éstas de uso exclusivo para el sistema de localización o formando una red de comunicaciones convencional de la que el sistema de localización hará un uso compartido.

La comunidad científica ha dedicado importantes esfuerzos a investigar técnicas de posicionamiento usando tecnologías inalámbricas de ámbito local y personal, siendo las más habituales las basadas en IEEE 802.11 Wireless Local Area Networks (WLAN, también conocida como WiFi), IEEE 802.15.4a Ultra Wide Band (UWB), Bluetooth o Zigbee (IEEE 802.15.4). De entre todas ellas, WiFi ha recibido una especial atención en cuanto a investigación se refiere. La principal razón de este trato preferente hay que situarlo en el despliegue masivo de este tipo de redes en los últimos años, además del soporte cada vez más generalizado de esta tecnología en los nodos de red (v. g. portátiles, smartphones, tablets, etc.).

Este proyecto tuvo como objetivo el desarrollo experimental, la producción y la validación de un sistema inalámbrico de posicionamiento para interiores que ponga en valor la infraestructura WiFi , para proveer de servicios de localización avanzados tanto para los intercambiadores de transportes (aumentando la eficiencia en la gestión de recursos) como a los usuarios de los mismos (favoreciendo la friendly usability).

Se trata de una novedad funcional, que no existía en el mercado. Los sistemas WiFi actuales tienen una precisión del orden de los 2 metros, inoperativa para el guiado de personas, consecuencia principalmente del efecto multipath que se da en interiores. MILO complementa ésta tecnología con algoritmos de cooperación entre nodos adyacentes, soslayando así las deficiencias por cambios de entorno y logrando precisiones inferiores al metro, suficiente para el guiado humano.

Además, se desarrolla una aplicación de navegación en interiores para smartphones, incrustable en prototipos de dispositivos hápticos que transmitan la información de guiado al usuario por vibración del volante del vehículo o del asiento del conductor. El proyecto MILO demuestra que una interacción háptica, basada en el tacto, ofrece ventajas sobre la estimulación visual o auditiva. Al utilizar un canal sensorial diferente, la información no interfiere el espectro visual o auditivo, ya de por sí muy saturados al conducir. El estímulo táctil (en nuestro caso una vibración) se destina en exclusiva al conductor a través del asiento, donde se incrustaron sistemas de aviso háptico.

Esta nueva comunicación a través del sentido del tacto, permite a los conductores recibir información sin aumentar su carga visual a la ya requerida para evaluar otros estímulos.

Los principales BENEFICIOS del proyecto fueron se pueden resumir en primer lugar en una mejora, en interior, de las conocidas prestaciones de los sistemas gps. En segundo lugar, un ahorro importante de coste, al utilizar la tecnología más barata existente (WiFi), cada vez más extendida (incorporada en los smartphones) y mejorada con la nueva metodología que comparte la ubicación de dispositivos vecinos.En tercer lugar, el guiado por radiofrecuencia de invidentes en interiores, específicamente en vestíbulos y andenes, puede suponer también un importante ahorro de coste en obra civil o, cuando menos, una alternativa que mejora el servicio prestado al ciudadano y la seguridad.

Finalmente, el uso de tecnología háptica supone una disminución del riesgo de accidentes por distracción (al reducir la carga visual del conductor).